viernes, 4 de julio de 2014

Lynx V y última, acabado.

   Pues con la peana terminada en unas 3 horas, son 62 en total las que he tardado desde que abrí la bolsa hasta tenerlo finiquitado.

Lynx Saim Hann
   La peana de volador la compre hace unos meses, y no sé donde metí el eje transparente, por lo que tuve que improvisar para subirle de altura. Me daba pánico pensar que el "palito" transparente típico de las peanas de gravítico se rompiera y mandase a la delicada nave contra el suelo. Como solo tenía un agujero de anclaje, lo agrandé, lo rosque y sujeté la nave atornilladola a un tornillo de IKEA que de unos 3mm de diámetro.. 

   Tenía por tanto un vástago roscado donde sujetarla y ganar altura, con una abrazadera que tenía por la caja de herramientas, unos tornillos y una vieja caja de dados, elevé el conjunto y lo atornille contra la peana.

Una base tan solida como fea.
   El invento es más feo que un pie, así que pensé en taparlo con un silo hecho a partir de un portalapices de publicidad que pillé en el curro, el calendario es del 2007, y es que la línea coleccionismo - Diogenes, es fina.

Y tapamos la estructura.
   A partir de aquí es sencillo, añadir algún detalle (bidones, piedras, arena, escotillas...) e imprimar en negro, el tostón vendría pintando el silo, que es muy grande y liso.

El spray murió en el proceso, pobre
   Decidí pintar el silo de Verde Negro (Vallejo), las partes metálicas en Cota de Malla (Citadel) y aplicar varios lavados con tinta Humo (Vallejo), Negro (Vallejo) y Marrón (Vallejo). Con estos colores y los lavados el silo no quitaría más atención al caza de la que ya quita por su tamaño.

Vuelo rasante
   Las piezas metálicas que hacen de raíl son obturadores para bornas eléctricas, mientras que los barriles salieron del kit de Tamiya de complementos para tanques (bendito kit)

Detalle frontal.
   La arena de la peana esta pintada como el resto del ejercito, incluso he añadido dos charcos del liquido verde que también llevan algunas peanas de infantería.

Detalle de la peana
   Para la parte trasera del silo, que quedaba muy sosa sin más decoración, tiré de los vinilos que hace de cuando en cuando Tulark, y que generosamente nos pasa.

Parte posterior del silo
   A lo largo de todo el silo, he dado trazos con tinta Humo, Negra, Marrón e incluso Naranja, para simular los churretones de roña y óxido.

Parece que sobrevuela una cerveza alemana.
   Y poca más historia, ahora con muchísimas ganas de estrenarlo mañana en el V Torneo de La Armada, no se me ocurre un mejor bautismo de fuego.

1 comentario: