domingo, 30 de octubre de 2016

Un Zombie, bueno, medio zombie.

   Para celebrar el yanki Halloween, me ha dado por pintar el Zombie que me quedaba de la primera remesa que pedí a Studio Miniatures hace ya un par de años.

   Se trata de un desagradable torso que va arrastrando los restos de su cadera por el suelo, una miniatura muy bien esculpida que me ha puesto en un brete porque nunca había pintado algo tan destrozado.

La mitad de 28mm, pues unos 14mm
   Alrededor del cuerpo tenía esculpidas unas baldosas, por lo que para la peana tuve que enmasillar y prolongar dichas baldosas, aunque el resultado pedía lija no quería liarme con un mini destinada a ser masilla en las partidas de Zombicide.

¡Que acababa de fregar!
   Los huesos de la cadera los va arrastrando con la columna, como había partes de hueso, musculo y piel, la pinte de adentro a fuera, empezando por la parte de hueso y enguarrinando cada capa con la siguiente.

Como mucho te puede morder las pelotillas
   El cráneo fue un problema, inicialmente lo pinte completamente de hueso, pero daba un contraste con el torso de piel y vísceras, por lo que decidí dejar un tono entre medias de los dos.

Lo irónico sería encontrártelo en una zapatería.
   Para los efectos sangre use una mezcla de rojos, marrón chocolate y lavados en negro.

   Y poco más, si quiero pintar más zombies (y quiero!) habrá que basear los otros 12 que compre a esta marca, que para mi tiene los zombies más cachondos del mercado.


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